viernes, 17 de junio de 2011

Estar sola literalmente, para darte cuenta que realmente siempre has estado así...

Si. A veces basta ver la puerta para entender que ya estás afuera.  Y eso me ha pasado en este viaje a un paraje perdido de la civilización.

Pues, aquí no conozco a nadie mas que a tres compañeros de trabajo.  Y el más cercano, está tan ocupado con su propio trabajo y su vida, que solamente lo veo en Skype o en un mensaje al celular.  Mis más largas conversaciones incluso acá, siguen siendo sobre asuntos de trabajo y con mi mamá que me contacta siempre para saber como va todo.  Mi novio, pues nos intercambiamos mails solo para decir que "I'm ok".  

Antes pensaba que cualquiera se podría sentir afortunado en mi lugar, incluso ahora mis compañeros de trabajo siempre mencionan "mi suerte" por venir a unas disque vacaciones pagadas por la compañía (que hasta hoy, el día tres, han sido una carga de estrés que para que contarlo, la única diferencia que en otro lado no en mi oficina), pero la verdad es que es una vida un poco vacía esta a la que me he acostumbrado.  Y sinceramente, si he sido así 26 años, la esperanza de que las cosas cambien se me hace bien ilusoria.  Veo más cercana mi soledad futura, que aquí entre nos no se siente muy bien acá dentro.  Hasta me da un poco de lástima pensar en mi misma como una exitosa profesional, en un departamento con vista al mar y con la única compañía de un estante lleno de libros y un helecho.  Y eso si realmente me va bien profesionalmente.

La soledad es como una gota de agua que cae pausadamente en un recipiente, y a ti no te preocupa porque es solo una gota.  La verdadera impresión te la llevas cuando el recipiente se desborda, y te preguntas ¿cómo, si era solo una gota?  Antes te preguntabas si era normal, pero no, no lo es.  No es normal que un sábado en la tarde cuando todos los demás están llamando a alguien para salir, dar la vuelta, aunque sea reunirse en la casa, tu te vas a la biblioteca a investigar algo, y no porque estés escribiendo un libro, sino porque realmente, no tienes algo mejor que hacer (y con esto no quiero decir que no me gusta ir a investigar, sino que las razones por las que voy son las incorrectas).  O en la noche, en las cuales me espera solo mi televisión en la casa.  Yo quería la soledad, pero ahora que la tengo me siento un poco triste.

¿Y es que esto es la vida? No.  Esto es lo que yo he hecho con mi vida.  Pero, ¿cómo cambiar? Si esto es como una carrera en una solitaria ruta, con el cielo gris y pasto verde que no cambia por mucho que yo corra.  Si mi vida es esto, la verdad no importa si termina mañana, la otra semana o en 60 años más.  It doesn't matter... 
Quizás esto me pasa porque hace un tiempo me sentía especial, única y con una misión en este mundo, aunque desconocía cuál era.  Pero la verdad, he resultado ser un naipe más en la baraja del universo.

lunes, 4 de abril de 2011

El amor es indispensable, pero no suficiente

No tengo que escribir mucho en realidad, la frase lo dice todo. Cada año que pasa me convenzo aún más de su veracidad.  Y es que si nos ponemos a ver bien en nuestra propia vida, o alrededor, la mayoría de las personas difícilmente terminan con quien más querían, terminan con la persona que más se ajustaba a lo que querían en el momento en que ya no quisieron seguir solos.  Habrá sus excepciones, pero a mí me parece que la mayoría sigue el patrón que describo.
Y si la vida es así… que mierda!, y perdón por el comentario, pero no encuentro nada que le encaje menor.
De nada sirve que dos personas se quieran muchísimo, si los caminos por los que transitan son opuestos.  Se puede ser diferente, pero hay que ir en una misma dirección.  Y no es que uno vaya por allí y escoges justo aquel que tiene un camino diametralmente opuesto, es que te enamoras sin saber cómo, y ya luego que pasa el tiempo te das cuenta de lo que has hecho y de quién te has enamorado.  Ojala las personas trajeran una etiqueta que dice: este funciona, o a este otro mejor ni lo voltees a ver.  Pero allí ya volvemos a la utopía…
Y es que hay gente que enfoca este asunto de una manera muy práctica.  Hoy recuerdo que conversaba con un amigo del tema, y él me dice que cualquiera de sus exnovias estaría perfecta para formalizar algo.  Yo por el contrario, no me puedo visualizar con ninguno de mis ex, ni con los chicos que he salido, ni con nadie más que no sea la persona que quiero.  Entonces, mi amigo me ha hecho pensar que quizás estoy cometiendo un error, quizás como me dijo alguien una vez: “ves tu vida como una historia de un libro o una película, cuando la realidad es distinta”.  Yo, todavía no puedo sacarme la estúpida idea de que uno en la vida se enamora una o dos veces a lo sumo, de verdad, y que hagas lo que hagas, reproducir esa emoción en la misma intensidad es casi imposible.  Lo que me hace preguntarme que si las cosas son así, y  no puedes repetir la emoción, y no terminas con la persona que lo produce, ¿qué sentido tiene la vida?  O como dice una canción por ahí: “de qué me sirve la vida, sino la vivo contigo”.  Y suponiendo que las cosas sean así, imagino que uno puede querer a alguien de nuevo, pero jamás es igual…  Entonces, ¿será que la vida es asi?  ¿O será que la estoy viendo demasiado teatral?   ¿Será que como dice mi amigo, ”cualquiera está bien”?… Entonces me pregunto ¿Cuál de las dos es la verdad?  ¿Quién me puede decir cómo es la vida en verdad?
Así que regresamos al principio… a veces es un viaje, a veces simplemente los dos quieren cosas distintas que excluyen una vida en común, entonces te toca hacer de tripas corazón y mandar todo al diablo para seguir adelante.   A ciertas personas, situaciones como estas caen como balde de agua fría, porque puedes ser muy duro en tu exterior, podrán pensar que nada te afecta ni te conmueve, pero es porque en el fondo eres todo lo contrario y por eso te ha tocado crear todo un mecanismo de autodefensa: enormes muros en los cuales estableces un estricto control de quién pasa.  Pero cuando te enamoras te alocas y dejas todas las puertas abiertas hasta que llegan al centro, y te dejas llevar…  Como tu mecanismo de defensa es tan especial, para ti querer a alguien es un proceso que toma largo tiempo, y olvidar, otro que toma mucho más y deja muchas cicatrices, y te vuelven en alguien más duro que al principio.  ¿Cómo le hace una persona así cuando se da cuenta de que por más que quiera a esa persona, absolutamente nada de lo que haga podrá superar los obstáculos que los separan?  Porque si, se podrá olvidar tras mucho tiempo del asunto, pero va duro que quiera a alguien de la misma forma.  Entonces no me queda otra que pensar, que este tipo de personas terminan solas, porque dan todo o no dan nada, viven su vida con una fachada exterior y así sobrepasan los mil y un peligros que les impone su camino, porque su yo interno está seguro.  Y así es como terminas solo, sin importar lo bonito, inteligente o divertido que puedas ser.  Porque como dije al principio, el amor es indispensable pero no suficiente.

Lunes, 4 de abril 2011.
11:05 PM